Advertisement

Tab 4 content

Comunicación Adecuada en Pareja PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Unicolombia   
jueves, 23 de octubre de 2008

COMUNICACIÓN ADECUADA EN PAREJA

 

Una buena comunicación significa saber escuchar y expresar apropiadamente nuestras verdaderas necesidades personales así como atender las de los demás ( pensamientos, sentimientos, experiencias, dificultades, temores, etc.).

 

COMO LOGRAR UNA BUENA COMUNICACIÓN ?

 

Identificando cual es el nivel de comunicación que predomina en la relación que tenemos con nuestros seres queridos: Nivel 1, 2 o 3.

 

Nivel 1: Es el tipo de conversación que se emplea al comentar asuntos sin importancia ni trascendencia, como hablar sobre el estado del tiempo, las noticias del día, la moda....Es la forma de conversar que se da entre las personas que se conoce pero NO necesariamente se estiman.

 

Nivel 2: Es el tipo de conversación que ocurre cuando comentamos nuestras ideas, vivencias experiencias e inquietudes de forma fría y calculada, solo involucrando sentimientos o emociones socialmente aceptadas como: al contar las experiencias de un paseo.

También es el dialogo que se emplea cuando distribuimos tareas y responsabilidades familiares o laborales.

 

Nivel 3: Es el tipo de conversación donde mostramos y expresamos nuestros más íntimos sentimientos, ideas y pensamientos. Nuestro verdadero Yo, sin ninguna máscara, es la expresión de nuestras profundas emociones, temores, anhelos, dolores, metas, proyectos, gustos, quereres y deseos.

 

Es el nivel que debe prevalecer en la comunicación de la pareja y la familia, pues favorece la intimidad, cercanía y pertenencia, al crear sentimientos de seguridad, protección y aceptación incondicional.

 

Escuchando con actitud comprensiva lo que el otro nos dice con sus palabras, gestos, tono de voz, expresiones. Significa no solo oír sino involucrarnos en lo que nos expresa: Observando, analizando, prestando atención a sus sentimientos, motivos, puntos de vista, dificultades. Es decir, cuando nos ponemos en "los zapatos del otro".

 

Hablando con franqueza y sinceridad los problemas: lo que nos molesta, incomoda, asusta, deseamos.

 

Atendiendo con actitud receptiva y respetuosa los pensamientos y sentimientos de nuestros seres queridos así no estemos de acuerdo con lo planteado.

 

Evitando ponernos a la defensiva cuando discutimos. Manifestando con honestidad nuestras opiniones, sin dejar cuentas pendientes.

 

Discutiendo un asunto a la vez. No comencemos reclamando por un tema para continuar discutiendo por otro distinto, sin solucionar el primero.

 

Cuando no entendamos cuáles son los sentimientos comunicados por el otro, solicitemos aclararlos.

Dedicando tiempo exclusivo para estar con la pareja, los hijos, la familia sin atender otras ocupaciones (trabajo, oficios, lectura, televisión, etc.).

 

Realizando actividades en las que participemos todos (juegos, paseos, recreación, reuniones familiares, visitas a sitios de interés de familiares o amigos).