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Escrito por Unicolombia   
jueves, 23 de octubre de 2008

CLASIFICACION

 

  • Disfunciones de la fase apetitiva:

 

Pueden ser por defecto o por exceso, y afectar a uno u otro sexo.

 

    1. La disfunción apetitiva por defecto: Consiste en la disminución notoria la intensidad o la frecuencia habituales del deseo sexual, en un lapso relativamente corto, no debe, pues, confundirse con la hipo libido idiosincrásica. De manera que su existencia solo pueda establecerse teniendo en cuenta los antecedentes sexuales del individuo y su relación erótica con una pareja particular.

    2. Además, hay que recordar que, biológicamente, el apetito sexual del varón es más intenso que el de la mujer.

      Causas: Es común en los dos sexos la depresión y las situaciones estresantes. En el caso del hombre, hay un factor especialmente importante que es el efecto COOLIDGE, mientras que en el de la mujer, son los conflictos relacionales, la ausencia de satisfacción orgásmica en las relaciones sexuales previas y el condicionamiento cultural erotófobo.

    3. La disfunción apetitiva por exceso: Es la más rara de las disfunciones de la fase apetitiva; como en el caso de la verdadera hipo libido, únicamente ocurre cuando la intensidad o la frecuencia habituales del deseo sexual aumentan notoriamente en un lapso relativamente corto. En realidad, la mayor parte de los casos de "hiperlíbido" denominada peyorativamente "satiriásis" en el hombre y "ninfomanía" en la mujer no son sino estados sexuales situados en el extremo derecho de la curva de funcionamiento erótico humano. No obstante, algunas enfermedades mentales o nerviosas pueden producir hiperapetito sexual disfuncional.

  • Disfunciones de las fases Relacional y Estimulatoria:

 

Estas disfunciones no pertenecen al ámbito de la terapia sexual. En el primer caso se trataría de problemas de la personalidad, que serian de incumbencia de la psicología clínica o la psiquiatría. En el segundo, se trataría de muy raros trastornos de la percepción sensorial que, aunque teóricamente posibles, hasta donde tenemos noticia, no han sido descritos, serian de incumbencia de la fisiopatología nerviosa y de la medicina neurológica.

 

  • Disfunciones de la fase excitatoria Masculina:

 

Hay que distinguir la disfunción excitatoria propiamente dicha( en el plano central o psíquico) de la disfunción erectiva ( en el plano periférico o somático). La primera consiste en la ausencia o disminución notoria de la excitación sexual, como consecuencia de lo cual tampoco hay erección o ella es incompleta. La segunda consiste en la incapacidad de tener o mantener una erección de rigidez suficiente para efectuar el coito hasta su culminación orgásmica. La disfunción erectiva puede ser la consecuencia fisiológica de la disfunción excitatoria, o presentarse a pesar de que el hombre tiene la percepción subjetiva de estar excitado sexualmente; este último caso corresponde a la verdadera disfunción erectiva, mientras que el primero vendría a ser una falsa disfunción, puesto que en ausencia de la excitación sexual, fisiológicamente debe esperarse también la ausencia de erección. La gran mayoría de las disfunciones de la fase excitatoria son disfunciones erectivas verdaderas, que se acompañan como consecuencia lógica de disfunción orgásmica. Igualmente para que haya una verdadera disfunción excitatoria (en el plano psíquico) se requiere que el apetito sexual este presente y la pareja sea eróticamente atractiva para el varón. Probablemente, una considerable porción de las disfunciones excitatorias propiamente dichas son seudo disfunciones. Dado que, en la práctica, el hombre consulta por disfunción erectiva, y que la gran mayoría de las disfunciones de la fase excitatoria son disfunciones erectivas verdaderas. Masters y Johnson distinguen dos tipos de disfunción erectiva: la primaria y la secundaria. La primera se presenta cuando el hombre nunca ha tenido una erección suficientemente rígida para el coito pero la obtiene satisfactoriamente por masturbación o estimulación psicosexual en ausencia de la pareja; corresponde al menor número de casos y es de peor pronóstico. Hay disfunción erectiva secundaria cuando se presenta en 25% o más de las ocasiones; es, entonces un problema selectivo y circunstancial, que ocurre en individuos que previamente habian funcionado bien: La gran mayoria de las disfunciones erectivas son de este tipo, y se observan en todas las edades.

 

Causas

 

Pueden ser psíquicas , somáticas o mixtas los métodos diagnósticos modernos muestran que la etiología exclusiva o predominantemente orgánica esta presente en una proporción mucho mayor de disfunciones erectivas , ya que la incidencia de esta etiología parece estar en relación directa con la edad, un método práctico es presumir que ella es un factor principal en las disfunciones erectivas de los hombres de 50, y que las causas psíquicas tienen mayor importancia en los hombres menores de esa edad. Además hay mayores probabilidades de que la disfunción sea psicógena si el consultante presenta erecciones espontáneas, matutinas, durante el sueño, mediante la masturbación o mediante la contemplación de imágenes o la generación de pensamientos eróticos, ellas son de buena firmeza y han ocurrido con regularidad hasta el momento de la consulta.

 

Psíquicas: La causa psíquica principal y directa es la ansiedad sexual, o sea, la que experimenta el varón en el momento del coito,  y que inhibe el reflejo erectivo. Los principales  factores responsables de su aparición son: El  temor del fracaso, el rol de espectador y la exigencia de funcionamiento.
 

      1) El adoctrinamiento recibido por el hombre de nuestra cultura (Latinoamericana) lo ha convencido de que una respuesta erectiva vigorosa e instantánea ante una mujer sexualmente asequible es la máxima prueba de masculinidad, y que él tiene la obligación de presentarla en todas las circunstancias que lo exijan. Esta idea produce con mucha frecuencia un temor del fracaso, es decir, un temor de no ser capaz de estar a la altura de las circunstancias.

      Se establece entonces un circulo vicioso en que el temor de la ausencia de erección inhibe efectivamente esta, por lo cual aumenta el temor de fracasar en la siguiente oportunidad; el resultado final es la disfunción erectiva crónica.

      2) Las funciones reflejas están habitualmente libres de control consciente. Con frecuencia, el hombre, preocupado por su imagen masculina, desempeña el rol de espectador de su propia actividad erótica, porque se dedica a observar que también lo esta haciendo. Al no relajarse suficientemente, el reflejo erectivo se reciente.

      3) La exigencia de funcionamiento consiste en que, por ignorancia de la fisiología sexual, el varón se obliga a si mismo o es obligado por la mujer a efectuar un número determinado de coitos en cada sesión erótica, lo cual genera la angustia inhibitoria.

      Somáticas: Las principales son: Las estenosis arteriales, la diabetes mellitus y el hipogonadismo primario o secundario.

      La incidencia de este tipo de etiología esta relacionado directamente con la edad.

      Mixtas: La etiología psíquica y somático se encuentran presentes en proporciones variables. Lo más probable es que la causa original del trastorno sea de tipo orgánico, y que la disfunción inicial producida genere ansiedad, la cual refuerza el problema por inhibición del reflejo erectivo.

 

Incidencia

:

La disfunción erectiva es la más común de las disfunciones sexuales masculinas. Alrededor del 7% de los hombres de la población general la sufren, con respecto a la edad muestra un aumento muy lento que se acelera después de los 50 años.

 

  • Disfunciones de la fase orgásmisca masculina

Hay dos tipos de disfunción orgásmica propiamente dicha: el orgasmo retardado o eyaculacion retardada y la anorgasmia con eyaculación.

    1. La primera es la demora involuntaria y habitual del orgasmo y, por lo tanto, de la eyaculación, a pesar de que el pene este siendo estimulado en forma apropiada y el varón se sienta excitado sexualmente. El problema es mucho más grave cuando se presenta también durante la masturbación.

    2. Causas: Se sabe muy poco sobre ellas. Se han propuesto las siguientes: Antecedentes traumáticos en la vida erótica del individuo, sentimientos de culpabilidad, en personas muy religiosas , y temor consciente o inconsciente de un posible embarazo. Ciertos trastornos neurológicos, como la esclerosis múltiple, y algunas drogas, como las fenotiacinas, pueden también producirla.
    3. La anorgasmia con eyaculación es un problema todavía más raro que la eyaculación retardada, y consiste en que el hombre no experimenta placer orgásmico al terminar la actividad sexual, a pesar de presentar eyaculación. Nada se sabe sobre su etiología.

       

    4. La Aneyaculación consiste en la ausencia de eyaculación, a pesar de que el varon percibe subjetivamente el orgasmo, su presencia en individuos que han sufrido extirpaciones extensas de la vejiga, próstata y vesículas seminales. Una falsa aneyaculación es la eyaculacion retrógrada (hacia la vejiga que se observa en muchos prostatectomizados y diabéticos).
  • Disfunciones de las fases excitatoria y orgásmicas femeninas

 

Muchos autores las consideraban una sola identidad llamada "frigidez"; incluso Masters y Johnson no hacen la distinción. A pesar de que se trata de dos entidades diferentes, como sus causas son prácticamente las mismas, pueden estudiarse conjuntamente. La gran mayoría son probablemente seudo disfunciones, debidas al empleo exclusivo o preferentemente del coito vaginal, mediante el cual es difícil lograr la estimulación eficaz de la zona erógena vaginal.

    1. Disfunciones de la fase excitatoria: Hay que distinguir al igual que en el caso del hombre, la disfunción excitatoria propiamente dicha (en el plano central o psíquico) de la disfunción excitatoria en el plano periférico. La primera consiste en la ausencia o disminución notoria y habitual de la excitación sexual (plano psíquico), como consecuencia fisiológica de lo cual tampoco se presentan la lubricación vaginal y demás fenómenos periféricos de esta fase de la función erótica. La segunda, teóricamente posible, consistiría en la ausencia o disminución de los fenómenos somáticos correspondientes, en presencia de la percepción subjetiva de la excitación sexual. La disfunción excitatoria puede ser primaria, cuando la mujer nunca ha logrado excitarse, o secundaria , cuando ello ha sucedido previamente. Como es de esperar, esta disfunción se acompaña generalmente de disfunción orgásmica.

    2. Disfunción de la fase orgásmica: como la eyaculación no tiene un equivalente fisiológico femenino, y como las contracciones de la musculatura perineal en el momento del orgasmo son contingentes, no se puede hablar de disfunción de la fase orgásmica femenina en el plano periférico, sino unicamente de disfunción orgásmica propiamente dicha, ella consiste en ausencia habitual del orgasmo, a pesar de que la mujer llega a la fase excitatoria y continua siendo estimulada tactilmente.

 

Causas: Pueden ser psíquica, somática o mixta, pero sobre las causas orgánicas no se conoce prácticamente nada , aunque por analogía, es de suponer que aquellas que actúan en los hombres, en algunos casos también pueden afectar a las mujeres.