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Implicaciones en el Plano Social PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Unicolombia   
jueves, 23 de octubre de 2008

Implicaciones en el plano social

 

Si , en el campo científico, es discutible el umbral de la vida humana en relación con el aborto, en el terreno moral resulta aún más complejo y resbaladizo. Las diversas opiniones tienen escasas posibilidades de llegar a acuerdos, puesto que parten de principios distintos y valoran la realidad de modo diferente. Por ello, la discusión tiende a situarse en los motivos concretos que justifican la interrupción del embarazo y en las condiciones en que es conveniente su despenalización.

 

El movimiento feminista entiende el aborto no como un medio contraceptivo, sino como el último recurso cuando ha fallado todo lo demás y se quieren evitar consecuencias más lesivas. Reivindica, por tanto, medidas preventivas, tanto a través de la divulgación de los medios anticonceptivos como merced al cambio de mentalidad y de actitudes frente a las relaciones sexuales. Reclama igualmente medidas de protección para la mujer y el derecho de ésta a decidir sobre su cuerpo y su embarazo.

En la actualidad, el cambio en la actitud respecto a los hijos y sus necesidades constituye otro factor importante en esta polémica. La procreación ya no es sólo un acto biológico, sino que requiere numerosos cuidados en los ámbitos físico, psicológico y social. En consecuencia, el embarazo exige cada vez más, como condición indispensable, la capacidad de desarrollar esa vida en condiciones de normalidad y bienestar, lo que sólo parece posible gracias a la previa aceptación del hijo por parte de la madre.

 

La interrupción del embarazo se hace más comprensible en el caso que se haya producido por causa de violación, ya que se dan el rechazo de la madre, la coacción a parir a que ésta se ve sometida y la ausencia de amor auténtico entre la pareja en el origen del acto sexual fecundante.

Pero son muchos, sin embargo, los embarazos que se mueven en coordenadas parecidas al no ser deseados ni buscados. En el caso de la adolescente, el embarazo es un problema tanto para ella como para el niño que va nacer, ya que, aparte del rechazo, se encuentran la inexperiencia y la confusión propias de su edad. De todos modos, el aborto tampoco es una solución clara para ella, dado que los sentimientos de culpa que le suele acarrear, en unos momentos en que todavía no tiene claro su futuro, pueden provocarle desórdenes psíquicos para el resto de su vida. A fin de evitar este tipo de problemas, la mejor política es prevenir, o sea, educar e informar a los adolescentes de cuáles son los riesgos que conllevan las relaciones sexuales y cómo evitarlos.

 

El Aborto.

 

Se denomina aborto a la interrupción del embarazo cuando el embrión todavía no está en condiciones de sobrevivir fuera del seno materno. La diferencia entre aborto y parto prematuro es poco clara, tomándose generalmente como límite los seis meses de gestación.

 

El aborto puede producirse por causas naturales o provocarse artificialmente en caso de embarazo no deseado. El número de abortos naturales se calcula que sobrepasa el 10% del total de embarazos.

En la realización del aborto, si no han transcurrido doce semanas de embarazo, suele emplearse el método de aspiración, que consiste en aspirar el contenido uterino por medio de una jeringuilla. Pasado este período, se emplean medicamentos que desprenden el feto de las paredes del útero y lo expulsan.

 

Los adelantos técnicos hacen que esta intervención resulte sencilla, y sus riesgos menores, en general, que los de un parto normal. El peligro de perder la vida, bajo control médico, es mínimo (4 por cada 100.000 intervenciones).

 

Aparecen con frecuencia pequeñas hemorragias e inflamaciones que no revisten importancia si son adecuadamente tratadas, salvo en algunos casos en que se producen complicaciones tardías que pueden dar lugar a esterilidad.

 

Pueden presentarse, sin embargo, problemas de tipo psicológico. A veces surgen sentimientos de culpabilidad en muchachas jóvenes que interrumpen su embarazo sin capacidad para superar sus dudas morales y carentes de apoyo de quienes las rodean.

 

Actualmente, el aborto provocado está permitido, con notables restricciones y condicionantes, en gran número de países, ya que el cambio de las costumbres sexuales ha incrementado hasta tal punto el número de abortos realizados al margen de la legislación prohibicionista que los poderes oficiales han decidido tomar medidas en beneficio de la salud pública y de la economía de la población (muertes innecesarias, abusos en los honorarios de intervención etc.).

 

El hecho, sin embargo, es que el aborto ha sido practicado durante toda la historia humana, utilizando distintos medios y basándose en diferentes criterios.

Consultor de Psicología Infantil y Juvenil (1985) Editorial Océano.