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Sintomas PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Unicolombia   
jueves, 23 de octubre de 2008

VIH/SIDA

 

Síntomas

 

No hay un cuadro sintomático válido para todos los casos de SIDA. Los principales síntomas apreciados son: pérdida progresiva de peso sin razón aparente, fiebre persistente (acompañada a veces por sudores nocturnos), hinchazón de los nódulos linfáticos, y manchas de un rojo púrpura y del tamaño de una moneda en la piel. A menudo, estas lesiones cutáneas resultan ser una forma de cáncer conocido como sarcoma de Kaposi, que antes de la epidemia de SIDA era muy raro en Estados Unidos, aunque común en Africa Ecuatorial. (El sarcoma de Kaposi que se da en Africa se ha relacionado con el citomegalovirus, de la familia de virus causante de los herpes, que también está presente en mucho varones homosexuales que habitan en núcleos urbano, Drew et al., 1981).

 

Cuando aparecen los síntomas permanecen inalterables por espacio de meses o dan lugar rápidamente a una o más infecciones "oportunistas", es decir, aquellas que se producen cuando el sistema inmunológico se halla comprometido. Entre dichas infecciones figuran una forma inusual de neumonía causada por Pneumocystis carinii, infecciones fúngicas, tuberculosis y diversas clases de herpes. Aunque en ocasiones el tratamiento logra contener estas graves infecciones, lo normal es que sobrevengan una tras otra, hasta que la víctima termina por sucumbir debido al menoscabo irreversible de su sistema inmunológico. A tenor de lo que se sabe hasta el momento, parece que el SIDA resulta mortar al cabo de dos o tres años, si bien cabe la posibilidad de que al principio sólo se detecten los casos más graves, y que existan otras manifestaciones leves que no tengan irremisiblemente un desenlace fatal.

 

Parece que la inmunodeficiencia que conlleva el SIDA deriva de la disminución de los leucocitos o glóbulos blancos denominados linfocitos "cooperadores" T, que asisten a los anticuerpos en la contención de la infección. Además, las células cooperadoras T que restan en el organismo son menos eficientes de lo normal. Por otro lado, las células inhibidoras que obstaculizan la formación de anticuerpos no ven reducido su número, de modo que la respuesta inmunológica normal se halla parcialmente menoscabada. Se han hallados anomalías de las células T en porcentajes elevados de homosexuales asintomáticos que no tienen el SIDA (Kornfeld et al., 1982; Lane et al., 1983), pero no es segura la importancia de este dato.