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Abuso Sexual PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Unicolombia   
miércoles, 22 de octubre de 2008
ABUSO SEXUAL

 

El abuso sexual incluye todo tipo de acciones eróticas empleando el engaño o la fuerza física, asaltando la voluntad, autonomía e integridad de la persona violentada. En la relación de pareja se comete con mayor frecuencia contra la mujer que contra el hombre y sucede siempre que se obligue a la pareja a tener una relación sexual o asumir comportamientos eróticos contra su voluntad o sus valores morales. Pero los niñas y las niñas también son víctimas de la violencia sexual ejercida por los adultos miembros de su familia (Seminario de Violencia Intrafamiliar, 1993).

Otros supuestos de relación sexual con fuerza o intimidación son los del niño víctima de un incesto, del adolescente empujado a la prostitución, de los miles de mujeres que se ven sexualmente acosadas e intimidadas en sus puestos de trabajo, de las esposas apaleadas si se niegan a tener relaciones sexuales cuando sus maridos lo exigen.

Dentro del abuso sexual de menores se consideran comportamientos abusivos a las proposiciones verbales, la exhibición de los órganos genitales, observarlo vestirse o desvestirse para generar excitación en el adulto, tocarle, besarle, forzarle a ver imágenes o películas, forzarle a escuchar conversaciones sexuales, forzarle a posar para fotografías, forzarle a ver o presenciar actividades sexuales, el sexo oral y la penetración anal o vaginal.

El abuso sexual ocasiona repercusiones a corto plazo, como el odio a su propio cuerpo, la desvalorización personal, pobre autoestima, la autoagresión, problemas psiquiátricos como la depresión que puede conducir al suicidio, los episodios psicóticos (como la única alternativa para evadir todas las presiones internas y externas generadas), problemas psicosomáticos.

El abuso sexual también ocasiona repercusiones a mediano y largo plazo, en la manera de relacionarse con miedo a la intimidad, incapacidad para poner límites y tendencia a nuevas relaciones de abuso e incluso de maltrato en todas la vivencias de la vida.

El agresor en el 53% de los casos son personas conocidas, amigos de la familia en quienes confiamos; en el 41% de los casos son familiares y sólo en el 6% son desconocidos.

Todo lo expuesto permite que reenfoquemos las acciones para prevenir el abuso seXual, girando nuestro lente al interior de la familia y su dinámica.